miércoles, 7 de julio de 2010

El recuerdo del hombre del suéter (bosquejo)

Aun recuerdo aquella horrible mañana, aquella en la que fui perseguido por ese extraño ser, que usaba un suéter en el cabeza, mal puesto, le quedaba los brazos en alto, como tenazas, y las mangas colgando. Corría detrás de mi, muy rápido, pero yo alcancé a entrar a mi patio y cerrar la puerta, el ser se quedo gritando y gimoteando a fuera, detrás de esa reja, que pronto se convertiría en mi prisión. Recuerdo que me queda un buen rato mirando a aquella creatura extraña mientras se quejaba por no poder atraparme, al tiempo se sentó y espero, pues yo tarde o temprano tendría que salir de la casa, por mi parte, yo entre, a relajarme tal vez.

Camine, hasta mi habitación y pensé que necesitaba dormir, me quite los zapatos, los cuales se fueron corriendo, y me di cuenta que algo andaba mal, que estaba muy estresado por mi trabajo, pensé, y me decidí a tomarme unas vacaciones mas tarde. Me acosté en aquella cama, apoye mi cabeza en la almohada, la cual parecía que estaba a punto de hablarme, y me quede profundamente dormido. Pasaron horas, cuando de pronto sentí que algo me estaba tocando, y me desperté de grito, era un peluche de mi infancia que había vuelto a mi, a ser mi amigo otra vez, pensé, pues lo había botado hace años, lo guarde debajo de la cama, y me levante.

En el baño mire mi reflejo, para ver esa cara que tanto orgullo me produce, me pareció que detrás de mi había un ser, uno similar al que me persiguió, me asuste mucho me di vuelta, pero no había nada mas que el peluche que deje debajo de mi cama, lo tome, y lo guarde en un cajón. Camine a lo largo del pasillo, de pronto apareció en una esquina de la casa un títere de calcetín, de esos que se ponen en la mano, y me dijo “a donde vas Andrés” y yo sorprendido no supe que contestarle, me volvió a habla “¿sabes alguna cosa Andrés?, ¿porque intentas correr?, somos muchos” y de pronto aparecieron muchos calcetines iguales a el, y se empezaron a estirar los brazos hacia donde estaba yo, pero alcance a escapar.

Corrí por el pasillo entre al living, pero habían tres de aquellos seres que me persiguieron, con los suéteres en las cabezas cada uno, sentados en el suelo, formando un triangulo. Me paralice de terror, pero ellos me vieron y empezaron a gemir y gritar, voltearon hacia mi, y me persiguieron por la casa, entre en una habitación para esconderme mientras gritaba, pero los monstruos entraron en ella también, me rodearon, mientras lloraba, se acercaron muy lentamente, saboreando el tiempo que se demoraban, temblaba de miedo, y me desmaye. Desperté, a la hora, pero con un ligero cambio en mi casa, pues faltaba algo, faltaba yo.

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