martes, 19 de octubre de 2010

Los tres

Los tres hermanos se levantaron en la mañana, ya habiendo olvidado el amor, solo les quedaba la envidia, uno miró feo al otro, y el tercero se sentía como un niño abandonado bajo la ventisca y el frío, tambaleándose entre la muerte y los pinos congelados. El segundo insulta al tercero, este calla y el primero recordaba los brazos de su padre, y el día en que este murió, entonces un momento de silencio inundó la casa hasta que el primero canto una vieja canción que cantaba su madre, fue entonces que el tercero le arrojó una silla, entonces el segundo tomó un cuchillo y se abalanzó sobre el segundo que no se había levantado aún del suelo, y lo degolló.
El tercero calló, pero no era tristeza lo que sentía, pues ahora tenían comida, el ambiente se tranquilizó por seis días pasaron, y el primero se había acabado, para la mala suerte de ellos, ningún animal rondaba ese mundo en que ellos estaban. Pasaron cuatro días en los que solo se miraban a los ojos, esperando que uno bajara la guardia, para lanzarse como perro sobre él. Al quinto día, el tercero murió solo, sentado, mirando a su hermano a los ojos, este sujeto debería mantenerle entre diez y once días.

Luego que el tercero se acabara, el segundo quedo mirando su sombra, esperando que esta muriera. Pero solo gastaba sus ojos mirando la pared, hasta que quedó ciego, fue entonces que empezó a brotar comida de la tierra, pero este no la veía. Su estomago empezó a marcar la hora rugiendo cada cierto tiempo, el frío lo tocaba al ritmo de la desesperación, él seguía en su desierto acurrucado en la nada, hasta que el día le tocó, y murió de hambre.

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